Jaiba

Imagen:
Carlos Navarro
La jaiba es un crustáceo que tiene una coraza exterior dura y rígida conocida como caparazón, en la parte anterior están sus ojos, las antenas, la boca y las tenazas. Además tiene cinco pares de patas, el último par tiene el extremo aplanado que le permiten nadar. El color de su caparazón puede ser jaspeado, amarillo-verdoso a café-verdoso. La jaiba verde puede medir hasta 18 centímetros de ancho de su caparazón y pesar hasta 600 gramos. Al colocarla boca arriba, nos permite identificar su sexo, las hembras tienen el abdomen redondo y ancho, los machos siempre en forma de T invertida. Se distribuye desde San Diego California hasta Mazatlán Sinaloa, incluyendo todo el Golfo de California.
La jaiba verde vive en bahías, lagunas costeras, esteros y manglares, donde predominan fondos arenosos, de lodo o fango y pastos marinos. Habita desde la zona intermareal hasta los 20 metros de profundidad.
Una jaiba puede reproducirse después de un año de vida o mayor a 115 milímetros de tamaño de caparazón, este proceso se realiza tanto en mar abierto como entre el pasto marino y algas (por protección), el ciclo inicia con el depósito de los espermatozoides en la hembra para la fertilización de los óvulos y formar los huevos, los cuales forman una masa esponjosa conocida como huevera (de color naranja al inicio y con el aumento del grado de madurez de los huevos se va obscureciendo). Después de varias semanas los huevos liberan larvas microscópicas llamadas zoeas, las cuales se encuentran suspendidos en la columna de agua por 30 a 50 días donde se alimentan de plancton y dan lugar a larvas llamadas megalopa, este estadio tiene una duración de entre 6 y 20 días, tiempo en el cual viaja a los esteros impulsada por las corrientes y el viento. Ya dentro de los esteros y después de varias mudas, surge el juvenil de jaiba, el cual es una versión en miniatura de una jaiba adulta
Según los pescadores entrevistados, el ciclo de reproducción inicia en marzo y termina a finales de septiembre, aunque la mayoría indican que ocurre en abril y julio. Los estudios biológicos indican algo muy similar (abril-septiembre). Es notable que el 89% de los pescadores de jaiba entrevistados coincidan con los estudios científicos.